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 KAYRÓS (Resumen)
 
Esta obra, podríamos decir que emplea el maravilloso Camino de Santiago, casi como una excusa.  Es un recorrido en el que el personaje del libro paso a paso, va abriendo su mente y espíritu hacia una realidad que lo cambia, encontrando el verdadero sentido de la vida.  Se cruza mágicamente, casi ¿“por azar”? con situaciones que le abren puertas hacia realidades concretas, ciertas y para algunos increíbles, pero fundamentalmente hacia una FE en el sentido más amplio.  Una FE que empieza desde lo físico, pasa por lo emocional, intelectual y finaliza descubriendo que de forma natural reconoce que a través de la FE hay mucho más allá de este envoltorio con el que llegó al mundo, y esta perspectiva lo transforma en “Peregrino por la vida”...... sólo en eso.

 


A continuación presentamos un breve resumen de sus capítulos:
 
1.  El Lamborgini, blanco
Todo comienza en un lugar particular de las calles de Madrid, un encuentro, un diálogo con ese personaje especial, y un Lamborgini diábolo, blanco. Aparece por primera vez la referencia a estos “Momentos trascendentes”, a este KAYRÓS. En el mismo se vive la comparativa entre el dinero y la felicidad, entre el “poseer” y el “compartir”, se siembra la semilla del “desapego” .  Aparece la posibilidad de romper la rutina y el stress de esta gran ciudad.
                   “Este es un mundo de abundancia para quien lo desea de corazón”.
 
 
2.  El Camino de Santiago.
Una deuda pendiente de nuestro protagonista se hace realidad. Al entrar en la oficina, presta atención a la vorágine que lo rodea, al estrés, las rutinas, los ruidos y la contaminación , las prisas, las caras robotizadas, los realidades solo materiales que lo rodean..... es momento de pisar un poco el freno, bajarse de esa autopista actual que es su vida, y apreciar un poco la vida “de a pie”, mirando, oyendo,  oliendo, empapándose de la naturaleza que lo rodea, y que a su velocidad actual, la está pasando por alto, tanto como su vida misma. Va a dar su primer paso desde Puerta del Sol, hacia los 676 Kms que lo separan de Santiago de Compostela.  Se empieza a alejar de Madrid, y el Camino empieza a obrar su magia.
                    “Si tu primer Camino es el de casa, serás un Peregrino toda la vida”.
 
 
3.  El encuentro casual
 Antes de empezar el ascenso al Puerto de la Fuenfría, el protagonista y otro caminante, se ven envueltos en una multitud muy especial de personas rebosantes de inocencia, alegría y esperanza.  Alguien cuya sonrisa era tan profunda que le llegaba hasta el alma, les enseña que la vida puede ser vista con ojos sanos o enfermos, y que hay gente que a través de esa mirada encuentra belleza donde los demás ven miserias.  Allí aprende lo bonito que reírse CON los demás y no DE los demás, y sin duda se contagia de muchos de ellos que poseen “Mucha fuerza, mucho Amor”.  La casualidad (que parece ser el seudónimo de Dios, cuando quiere pasar por anónimo) siembra allí la semilla de futuros “Momentos trascendentes” de esta libro.
                 “Puedo tener todo, pero si no tengo Amor, nada soy”.
 
4. Un sueño en la montaña
Aquí apareces tú, si tú el lector del libro, inmerso en el medio de este Macro y micro universo  que nos rodea. En esa difusa frontera que separa el sueño de la realidad, se produce un particular encuentro y diálogo que plantea realidades de está física clásica con la que intentamos infructuosamente explicar lo que nos rodea, con leyes que muchas veces no pueden aplicarse, ni en lo atómico ni en lo astronómico.  Nuestro protagonista descubre un enorme “vacío” en sus sólidos y racionales conocimientos, todo parece indicar que la razón no tiene tanta certeza como él creía, la realidad empieza a presentarse como una cuestión de “Tiempos, escalas y ciclos”..... y este enfoque, parece más mucho más concreto que lo que al despertar cree estar ¿tocando?.
                 “Todo el misterio de la eternidad es sencillamente una cuestión de ciclos”.
 
5.  El poder de los hombres
Ante la majestuosidad del Acueducto romano de Segovia, obra arquitectónica milenaria y patrimonio de la humanidad, se plantea una visión sencilla, desde el punto de vista de una madre que entre leyendas, risas y relatos, propone analizar los dones que se nos regala a cada uno y que en definitiva no son para apropiárnoslos, sino para ser útiles a los demás con ellos.  Una madre recibe el don más grande del mundo, el de dar vida, sin embargo desde el nacimiento mismo sabe que esa vida no le pertenece, así y todo le va a regalar todo lo que esté a su alcance y más también. Todo transcurre frente a la obra del poderío de un imperio romano, que como constante del ser humano, se fue apropiando de tierras, cultivos, animales y hasta de los esclavos que levantaron cada una de esas 20.000 rocas.  Finalmente se deja caer una enseñanza, aprendida en otra ruta muy lejana, la “ruta del Inca”, lugar donde la naturaleza impone todo su esplendor y uno aprende a formar parte de ella, como un hijo más de la “Madre tierra” o Pacha Mama.
                Si el hombre fuera capaz de “aportar” en vez de “apoderarse”, nuestro mundo sería otro.
 
6.  La cámara de sonidos
Al dejar Segovia, pasa por Zamarramala, donde las “mujeres gobiernan” y los  Templarios dejaron su huella,  llega hasta Coca, donde dentro de su pintoresco castillo, entra en una misteriosa “cámara de sonidos” en la cual vuelve este planteo de “escalas y tiempos” y empieza a descubrir que hay “claves” que todos en mayor o menor medida podemos escuchar (si lo deseamos), que nos van indicando el camino hacia la armonía y el verdadero crecimiento, cada una de ellas, cuando adoptamos la decisión correcta generan “Momentos Trascendentes” de la vida.
            “A medida que las dimensiones son superiores, la armonía se va haciendo más perfecta, pues solo se accede allí a través de la decisión correcta en cada “momento trascendente”, sin ellos no puedes ascender”.

7.  ¿Qué es real?
 Al seguir su Camino pasa por Wamba y Simancas, donde las hermosas leyendas lo siguen acompañando y se comienza a plantear si es tan importante que las leyendas sean verídicas o no,  tal vez lo importante es el mensaje, su enseñanza, esa marca que nos dejan.  Al llegar al monasterio de la Santa Espina, la inesperada compañía de un hombre de FE en la vida, le demuestra que lo importante no es vivir planteándose las cosas como ciertas, tangibles o reales, sino poner toda la Fe en ellas, la confianza, y esa fuerza es la que nos puede llevar a mover montañas.
               Es mucho más positivo ver las cosas con los ojos de la “Fe”.   Pon Fe en todo lo que hagas y luego déjalo en manos de Dios.

8.  El camino de la ciencia y el Camino de la Fe
 Al caminar por las esclusas del Canal de Castilla, descubre ese llamativo cartel que dice “aquí se cruza el camino de la ciencia y de la Fe”.  Un matemático lo acompaña algunos kilómetros y ambos reflexionan en todo lo que el Universo tiene para enseñarnos, lo poco que sabemos aún de él, de ese perfecto mecanismo de relojería que tratamos de explicar que se creó por azar.......¡por azar!.  Sobre este tema se va indagar bastante, y casi, casi, llegaríamos a convencernos que esto del azar es una cosa muy rara de creer, suena mucho más “racional” imaginárselo como que todo tal vez sea cuestión de “causas y efectos”. ¿Por qué será que si el azar se lo repite millones de veces, tiende al equilibrio, a la armonía?, La ley de la entropía y la teoría del caos, muestran que todo lo que se deje, se deteriora y desordena, pero en el Universo es todo lo contrario,  ¿Habrá algo detrás de todo esto?, ¿Será nomás, que hay algún punto donde se cruzan de verdad, la ciencia y la Fe?, existen muchísimos casos de mentes privilegiadas que cuando llegaron al límite de lo científicamente corroborable y su razón no daba para más, reconocieron la existencia de una inteligencia superior.....
                    La casualidad, ¡Es el seudónimo con que firma Dios, cuando quiere pasar anónimo!
 
9.  Francisco y la providencia
 Al entrar a Shagún, donde este Camino se une con el Francés, al frente de una casa llega a  leer un cartel que decía “Alégrate peregrino, estas pisando el mismo Camino que el Santo de Asís”, cuestión fuertemente arraigada en la ruta Jacobea.  Su afinidad con San Francisco, y estos pensamientos, lo van llevando a situaciones muy relacionadas con la sencillez, el desapego de este santo y una alegría mayor lo embarga durante todo esta etapa.  Esa sensación de felicidad, se ve incrementada por la compañía de una comunidad de jóvenes, que así como Francisco sus vidas también se vieron convertidas de raíz, de las más tenebrosas tinieblas, a la luz.
   Todo hombre simple,  lleva dentro un sueño
   con amor y humildad,  podrás realizarlo....
   Y los gozos simples, son los más hermosos,
   son aquellos que al fin, son los más grandiosos.
 
10. Eclesiastés
El Camino pasa por Leon, Astorga dos ciudades que al pasar merecen ser relatadas en algunos de los “mensajes trascendentes”, que dejaron a la humanidad con sus historias.  Al pasar por la Rectivía, asiste a una lectura, que le abra más aún la mente sobre el concepto de “Kayrós”. Se le presenta la sabiduría de Salomón bajo la realidad del “hébel” de la “vacuidad”,  de esa neblina que no nos deja ver lo que nos rodea como la maravilla que verdaderamente es.  Que en esta vida somos sencillamente un soplo y luego todo seguirá en sus ciclos, a pesar de lo importante que creamos que somos en esta creación.  Capítulos antes ya le habían mencionado que “Todo el misterio de la eternidad es sencillamente una cuestión de ciclos”, y ahora paso a paso comprende claramente que en esta vida “todo tiene su tiempo, tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de cosechar, tiempo de matar y tiempo de sanar; tiempo de destruir y tiempo de construir, tiempo de buscar y tiempo de perder; tiempo de reír y de llorar; tiempo de hablar y tiempo de callar..y a todos les llegan el tiempo y la ocasión oportuna, su Kayrós (bueno, tal vez se nos pase, si no lo deseamos ver o escuchar).
                ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.
 
11. Compartiendo el Camino
Este es un capítulo difícil de resumir e intentar “disfrazar” a sus compañeros de ruta, solo puedo decir que son sorprendentes e impactantes, sobre todo en esos lares.  Luego de superar Ponferrada con su castillo Templario, otra “casualidad” lo aproxima hacia un reducido grupo de peregrinos.  Casi forzando este encuentro, se desayuna con la primer reflexión interesante: - “No hay que andar tan de prisa, el Camino es como la vida, hay que disfrutarlo momento a momento”. Parece ser que llevan Caminos muy diferentes según la perspectiva con que se mire, y sin embargo terminan reconociendo que la meta es la misma.  Una espiga de trigo, será el recuerdo perenne de esa amistad inolvidable.
La llegada a O Cebreiro le deparará otra sorpresa más, aquí los tiempos le juegan una visión de algo que parece sacado de otro libro.
               De nada sirve basar esta existencia en cosas impermanentes que hoy puedes tenerlas y mañana no, que jamás nos llevarán a la felicidad duradera.
 
12.  Momentos
Al pasar Triacastela, en pleno corazón gallego, otro acompañante, empieza a razonar con él acerca de que todos formamos parte de un cuerpo superior, y con esta idea ya más arraigada, a nuestro protagonista le cuesta entender que siendo así, aún sigamos matándonos, odiando, sometiendo, tomando venganzas..... nuevamente la libertad del hombre prima sobre cualquier otro principio y es el mismo, el que elige un camino u otro y estas pequeñas células que somos dentro del Universo, terminan actuando como las de nuestro cuerpo, unas producen y otras son como cánceres que destruyen todo alrededor, es sólo el deseo de hacer el bien o el mal, el mensaje (la causa) que se transmite hacia las células de nuestro cuerpo y hacia las estrellas, y el entorno reacciona (el efecto) acorde a ello, en su escala y en su tiempo.
Ya cerca de Samos, un camarógrafo, le ofrece una visión de “la película de la vida”, de cómo a lo largo de una producción, se desechan millones de escenas, para quedarse sólo con unos breves minutos, o cuadros de cada “momento”........ Al igual que en la vida, sólo nos quedan algunos “momentos trascendentes” de los millones y millones que vivimos a diario, allí aparece una pregunta muy profunda ¿Y si cortaran tres días de tu vida?, ¿sería todo igual?, ¿habría cambiado tu vida?, ¿extrañarías esos lapsos?, o pasarían desapercibidos... que triste ¿no?....¿Cuántos días, meses, años o décadas podrías cortar de tu vida, sin que te afecte en absoluto?.... Pues, de eso se trata la vida... de “MOMENTOS” con mayúscula.
                    Si deseamos disfrutar de paz y felicidad duradera, debemos familiarizar nuestra mente con la verdad.
 
13.  La energía del Amor
 Como las aguas que taparon la historia de Portomarín, nuestro personaje, ya estaba inundado también de “momentos trascendentes” y vivencias de esta nueva etapa de su vida, el Camino ya había obrado un cambio más que importante en su vida (como le suele suceder a todo peregrino).  Casi, casi, como si su ángel de la guarda lo acompañara, ante una cierta situación, volvió a reflexionar si ¿Es tan importante lo que es real o no?, ¿No era poner Fe lo importante?, ¿Todavía no confías en la Fe?.  “Confiar”, es poner Fe, en los demás, en sí mismo, en lo que nos rodea y esa Fe, crece y crece, llega a hacernos ver las cosas como a través de un prisma, sin el cual la gente ve la luz monocromática, es decir blanca, pero quien logra mirar a través del prisma ve todo un arco iris de colores, que no es más ni menos que la misma luz, pero en todo su esplendor.  Es luz es energía blanca es energía.  Quienes encuentran su  “Kayrós”, son los poseedores de ese prisma que permite ver esa energía  en todo su esplendor, y que no es visible para el resto.
Al pasar por Arzúa, en la Iglesia de María Magdalena, Santa que gracias al reconocimiento que siempre le han tenido los Pobres Caballeros de la Oren del Temple (o Templarios) está muy presente en este Camino, y con ello despierta toda una serie de misterios dignos de actuales películas y obras literarias, por su esoterismo.  Esta cuestión lo lleva a otra de las tradiciones Jacobeas, que es la ruta de las ocas, que marca a la perfección el Camino Francés y es a su vez fuente de inspiración del conocido juego homónimo, coincidente al 100% con las etapas del Camino, de todo esto otra nueva “coincidencia”, lo lleva a aprender otro mensaje bonito de estos “gansos salvajes”.
Logra llegar al Monte del Gozo y allí, sus pasos se cruzan con otro personaje ya mencionado, junto al cual descubre el misterio, más importante de todo este libro.
                La energía última que mueve todo es “el amor”, absolutamente todo, con sus “pro” y sus “contras”.
 
14.  Mudita - Hay momentos de la vida que te tocan
 Aparece una velada muy particular que vuelve a cruzar el Camino de varias personas de este libro, y a través de una “noche mágica”, se cierra el libro con la capacidad de alegrarse con la felicidad de los demás, que es lo que quiere decir “Mudita” en sánscrito.  Es lo contrario de la envidia, y es una pena que en nuestra lengua no exista una palabra que lo pueda expresar, pues vivirlo no se puede comprar ni con Mastercard.......... por eso este capítulo hay que vivirlo,  perdón.....leerlo. y sobre todo:
    Sumergido en un todo en este cuento de la vida, en  su sentido blanco, puro, limpio….. inmerso en este libro mágico, porque hemos llegado a él por algo.
 
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